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Oviedo Capital de Asturias

Oviedo es la capital del Principado de Asturias y una de las ciudades más bonitas de España. Tiene numerosos edificios históricos, una arquitectura que combina diversos estilos, todos ellos de gran belleza, infinidad de esculturas en las calles de artistas tan famosos como Botero y Eduardo Úrculo, rincones entrañables, casas de colores deslumbrantes, numerosos restaurantes, sidrerías y una gastronomía exquisita y variada. Todas estas cuestiones son motivo suficiente para que se acerquen hasta este lugar, donde descubrirá  el señorío y la categoría de esta urbe, además de uno de sus principales patrimonios: su gente.
 

SU CASCO ANTIGUO
El casco histórico de Oviedo guarda un sabor decimonónico difícil de encontrar en otras ciudades españolas. A parte de que su patrimonio sea realmente considerable, rehabilitaciones y reconstrucciones de la última década se han preocupado en exclusiva de enfatizar este carácter histórico. Las calles peatonales, sin presencia de coches y apenas otro tipo de vehículos contemporáneos, hace que la sensación de volver atrás en el tiempo sea más efectiva si cabe.

En el se pueden ver edificios señoriales como el que acoge la Junta del Principado de Asturias. Se han rehabilitado plazas y edificios, construidas fuentes, instaladas esculturas de conocidos artistas, se ha mejorado el mobiliario urbano. Esto ha despertado el interés de unbanistas nacionales e internacionales. Pasear por él es un constante descubrimiento. Cada calle, cada esquina, dan paso a plazas coquetas y monumentos deslumbrantes.
Una de las zonas más bonitas es la del Fortán. En ella se encuentra el Mercado de Abastos, con una hermosa plaza, y en los alrededores se montan puestos de flores y de ropa. Muy cerca está la plaza del Ayuntamiento y la Iglesia de San Isidoro. En el primero hay un arco que era la antigua entrada desde Castilla hacia Oviedo y si se pasa por debajo del arco se va a dar a la zona más antigua de Oviedo.
Andando unos cuantos metros llegamos a la plaza de la Catedral. Allí está la estatua de La Regenta, popular obra de Leopoldo Alas Clarín. En la citada plaza podemos admirar el edificio de la Audiencia Provincial, el hogar del pensionista  y la majestuosa Catedral de Oviedo, de estilos románico y gótico.
En la parte derecha de la Catedral se encuentra la Iglesia de San Tirso, románica, y al lado está la oficina de Información y Turismo de Oviedo. Cerca de la Iglesia se encuentra el museo de Arte Antiguo.
 

MONUMENTOS DE OVIEDO Y ASTURIAS
Varios «Monumentos de Oviedo y del Reino de Asturias» fueron declarados Patrimonio mundial por la UNESCO, en 1985 con ampliación en 1988:
 

San Miguel de Lillo. (Prerrománico) Capilla, del siglo IX
Santa María del Naranco. (Prerrománico) Palacio del siglo IX
Cámara Santa de Oviedo. Está en la Catedral. Son las primeras muestras del estilo asturiano. En la Cámara Santa se guardan las reliquias de la ciudad tales como la Cruz de los Ángeles (en el escudo del concejo), la Cruz de la Victoria (en la bandera del Principado), el Cofre de las Ágatas o el Santo Sudario (una reliquia sagrada, similar al sudario que cubrió a Cristo tras su muerte).
Basílica de San Julián de los Prados. También conocida como Santullano, es una Iglesia prerrománica de principios del siglo IX que se encuentra en Oviedo, siendo una de las principales muestras del arte asturiano. La iglesia está dedicada a los santos mártires Julián y Basilea.
Fue declarada Monumento Histórico Artístico en junio de 1917 y patrimonio de la Humanidad el 2 de diciembre de 1998.
La Foncalada. Fuente originaria del siglo IX. Se trata de la única fuente y la única obra civil del arte prerrománico que se conserva.
La otra localización del Patrimonio mundial, fuera ya del municipio de Oviedo, es Santa Cristina de Lena (en Pola de Lena)
Además, existen en Oviedo otros lugares de interés:
Catedral, de finales del siglo XIII y mediados del siglo XVI edificada sobre un templo levantado en el siglo VIII y dedicado al Salvador. Es la única catedral gótica dedicada al Salvador, y en su mayoría es de un gótico tardío.
Claustro del Monasterio de San Vicente, del siglo XVI. Este Convento fue el primer edificio construido en la fundación de Oviedo. En sus claustros está instalado el Museo Arqueológico.
Capilla de la Balesquida, construida en el siglo XIII, fue reconstruida varias veces en los siglos XVII, XIX y XX. Está dedicada a la Virgen de la Esperanza.
Edifico del Ayuntamiento, construido en el siglo XVII, es un edificio de tres plantas y una planta baja porticada cuyo arco central era la antigua puerta de entrada en la ciudad. Merece especial atención la Torre del Reloj.
Convento e Iglesia de Santo Domingo de Guzmán, del siglo XVI, fue uno de las asentamientos fuera de las murallas de la ciudad.
El Fontán, conjunto de edificaciones que forman una plaza porticada de planta rectangular. Datan de los siglos XVII y XVIII y fue construida sobre una charca, por lo que debió ser reconstruida a finales del siglo XX. Alberga al Mercado del Fontán que se celebra los jueves, sábados y domingos por la mañana.
Casa de Llanes, tiene una de las mejores fachadas barrocas de Asturias, fue construida en el siglo XVIII.
Villa Magdalena, palacete de comienzos del siglo XX que a comienzos de la década de los 90 fue expropiado para uso público.
Casa del Deán Payarinos, edificio de estilo ecléctico del siglo XX que alberga al Conservatorio de Música Eduardo Martínez Torner.
Hospicio Provincial, del siglo XVIII tiene una fachada de estilo barroco rematada por un gran escudo y una capilla octogonal. Tras la Guerra Civil fue rehabilitado y actualmente alberga las instalaciones del Hotel de la Reconquista, el más prestigioso de Oviedo.
Antigua Prisión Provincial: Inaugurada en el año 1907 en el actual barrio de Ciudad Naranco, el modelo de la antigua cárcel de Oviedo se ajusta al denominado panóptico radial, siguiendo las directrices de un plan director elaborado por el asturiano Eduardo Adaro Magro, autor, junto con Tomás Aranguren y Carlos Velasco, del proyecto de la modelo de Madrid (1876), una de las pioneras de este tipo. Estas nuevas cárceles recogían las modernas teorías carcelarias que se habían originado a finales del siglo XVIII en Inglaterra y que más tarde acabaron extendiéndose al resto de Europa y a los Estados Unidos. Javier Aguirre fue el arquitecto provincial encargado de la adaptación del modelo a Oviedo, obra que a su marcha continuaría Nicolás María García Rivero como arquitecto director. Actualmente se encuentra abandonada y se prevé que para 2008 albergue el Archivo Histórico de Asturias, al mismo tiempo que conservará cuatro celdas de la prisión de mujeres con carácter recordatorio. También albergará la pinacoteca de la Fundación Masaveu de Oviedo.
Auditorio-Palacio de Congresos Príncipe Felipe, inaugurado en 1999
Palacio de Congresos Princesa Letizia: obra del arquitecto Santiago Calatrava, actualmente en construcción con primavera de 2008 como fecha prevista de fin de las obras.
 

EL BULEVAR DE LA SIDRA - GASTRONOMÍA - FIESTAS Y COPAS EN OVIEDO
La Calle Gascona está situada en el corazón de Oviedo y es una de las de mayor tradición de la capital del Principado, posada de gascones llegados a Asturias desde la Francia y que eligieron estas calles para vivir y comerciar.
Hoy sigue manteniendo aquel sabor europeo, como centro de reunión en torno a lo que más aprecian los asturianos: una buena comida, sidra en abundancia y el buen trato y servicio que convierta la sobremesa de cada día en inolvidable ejercicio de convivencia y diversión.
Esto es lo que ha convertido Gascona en el Bulevar de la sidra, en el lugar donde quien gusta y entiende de los matices de nuestra bebida tradicional, sabe que siempre tendrá donde invitarse a disfrutar de lo más nuestro.
Las calles Martinez Vigil, Mon, Cimadevilla, San José o San Isidoro, son en las noches de los viernes y sábados, verdaderos hervideros de jóvenes que salen dispuestos A que la noche no tenga fin.
En el antiguo se concentra durante todo el año el 90 por ciento del ambiente nocturno. El mes de septiembre marca el inicio de la temporada -después de la paréntesis estival- en la que los distintos locales ofrecen música y calidad en el servicio, para que la velada transcurra sin problemas.
La riqueza gastronómica de Oviedo salta a la vista sólo con visitar algunos de sus establecimientos más populares. La situación de la ciudad, en el centro de la región, cercana a los montes, hace que en sus mercados entren cada mañana las mercancías más frescas, destinadas a servir como ingredientes a las especialidades culinarias que se siguen elaborando según dictan las recetas tradicionales.
En la mayoría de los restaurantes nunca falta la fabada, elaborada con las grandes y finas fabes de la granja, acompañadas por sabrosos embutidos. Los pescados de las frías aguas cantábricas y las carnes rojas, procedentes del ganado que se cría en los pastos de montaña, también merecen la pena a la hora del almuerzo o la cena. El rape, conocido como pixín, o la merluza a la sidra forman parte del elenco de platos, al que también se une el pote de berzas, siempre cocinado a fuego lento con la mejor materia prima.
El principal acontecimiento culinario de la ciudad sigue siendo, sin duda, la fiesta del Desarme, que cita en los locales de la capital a miles de ovetenses dispuestos a saborear un menú compuesto por garbanzos con bacalao y espinacas, callos y dulces típicos, como las casadielles, el arroz con leche o los frixuelos.
Igualmente es muy típico el pote d’Antroxu, que se toma el Martes de Carnaval. Se acompaña de picadillo y frixuelos o casadielles como postre. En los últimos años también han cobrado auge las sidrerías, que, dentro del casco urbano o en las afueras, reciben cada día gran afluencia de público, deseoso de degustar platos típicos acompañados por la mejor sidra natural de manzanas asturianas.
Los clásicos pinchos de tortilla, el queso de Cabrales, los chorizos a la sidra, los fritos de pixín, la empanada, las sardinas, los percebes o los oricios son algunos de los manjares que es posible probar en estos locales, que han ido adaptándose a los nuevos tiempos, mejorando notablemente unas instalaciones que hoy resultan de lo más acogedor.
Los fogones ovetenses tampoco se quedan a la zaga cuando llega la hora de la merienda. Dulces como los carbayones o los moscovitas -galletas de almendra y nata bañadas en chocolate- pueden poner el broche de oro a cualquier tarde tras un largo paseo por las hermosas calles de la ciudad. Las raciones abundantes y los precios inferiores a los de otros puntos de la geografía asturiana son algunos de los rasgos destacados por los turistas, que no pueden evitar miradas llenas de curiosidad a los escanciadores que sirven la sidra con maestría, en los tradicionales vasos anchos de vidrio muy fino.
Los quesos artesanos también constituyen un postre ideal. Desde el mencionado de Cabrales, hasta los de Peñamellera o Gamonedo, sin olvidar las variedades de Pría o Casín, llamado así por elaborarse a partir de leche de vacas casinas.
 

SUS JARDINES Y PARQUES
Campo de San Francisco: popularmente conocido como El Campo por los ovetenses, es un parque de 90.000 m² de superficie situado en el centro de Oviedo, al lado de la calle Uría. Este parque de grandes árboles fue parte del Convento de San Francisco y actualmente es uno de los lugares más significativos de la capital del Principado de Asturias.
Campillín: esta zona verde al lado de la Iglesia de Santo Domingo fue creada tras la Guerra Civil Española, ya que el barrio que allí se levantaba fue totalmente arrasado durante ésta.
Parque de Invierno: situado en una vaguada entre la A-66 y la Ronda de Circunvalación, cuenta con numerosas equipaciones deportivas.
Parque de Purificación Tomás: situado al pie del Monte Naranco.
Parque del Oeste: situado en las inmediaciones del nuevo Estadio Carlos Tartiere.
Parque de Santullano: situado al lado de la Autopista a Avilés y Gijón y en los alrededores de San Julián de los Prados
Parque de S. Pedro de los arcos: situado tras la llamada “losa” que cubre las vías ferroviarias, en el barrio de Ciudad Naranco, en la falda del monte que le da nombre, donde hay muchas representaciones de figuras dedicadas a los artistas asturianos, así como un monumento dedicado a la revolucionaria asturiana Aida Lafuente.